La inteligencia emocional se refiere a la capacidad de reconocer, manejar y gestionar de manera efectiva las emociones, para establecer relaciones más asertivas, convirtiendo el ‘siento que’ en la motivación para tomar decisiones o para liderar cambios.

Desafortunadamente no todas las personas reconocen sus propias emociones y reaccionan de formas poco apropiadas en los contextos familiares, sociales y laborales, lo que genera reacciones inversas que terminan por generar ambientes de trabajo poco saludables.

Desarrollar habilidades para el crecimiento profesional tiene tanto de competencias digitales como de competencias blandas, entre las cuales se puede contar la inteligencia emocional.

Pero, ¿qué habilidades desarrollar cuando se trata de inteligencia emocional? Aquí les presentamos algunas en las cuales puede empezar a trabajar:

  • Conocimiento de uno mismo, para saber cuáles son los límites y cuál es la respuesta emocional frente a una situación.
  • Autocontrol, para fijarse límites y nunca dar respuestas impulsivas ni faltas de criterio profesional.
  • Automotivación, para alcanzar las metas propuestas y no dejarse afectar por el entorno o las opiniones de otros.
  • Actitud empática y social, para generar redes de contactos y aprovecharlas en beneficio de nuestras metas.
  • Autoconfianza, para saber a qué apostarle y creer que es posible lograrlo.
  • Actitud positiva, para contagiar de buena energía todos los proyectos y equipos de trabajo.

Fuente: Dinaminfo ‘Inteligencia emocional’