La 4ª revolución industrial transforma los modos de hacer, pero sobre todo, cambia la forma en que nos relacionamos y esperamos resultados de los demás.

El Foro Económico Mundial presentó el concepto de cuarta revolución industrial hace un par de años y para nadie es una sorpresa que lo digital se configure como un nuevo escenario para los negocios, la educación y la vida personal.

La cuarta revolución se refiere al mundo altamente mediado por las tecnologías, en el cual se proyecta que sistemas de inteligencia artificial puedan hacerse cargo de las tareas más operativas, generando así la necesidad de que todas las áreas del conocimiento se especialicen cada vez más y desarrollen competencias blandas y digitales que les permitan interactuar de forma efectiva con las máquinas.

Implicaciones de la cuarta revolución industrial

  • En el trabajo

Competir contra máquinas es tarea difícil para la humanidad; sin embargo, del mismo modo que sucedió en la revolución de la máquina de vapor, frente a lo digital se trata de tener personal cada vez más especializado y a la vez más flexible frente a las oportunidades que se ofrecen en digital. Esto implica que para que un negocio sea más eficiente debe contar con personal al nivel del avance de la tecnología, es decir con las competencias necesarias para desempeñar sus actividades en cualquier momento y desde cualquier dispositivo, como sucede bajo modalidades laborales como el teletrabajo.

  • En la educación

La innovación en educación hoy ya es la regla, desafortunadamente muchas instituciones educativas, y especialmente sus docentes, todavía no están preparados para hacer una verdadera integración de los recursos digitales en las aulas de clase. Los estudiantes cada vez están más preparados frente a las miles de opciones que la tecnología abre, pero si los docentes y los administradores académicos no lo están, es probable que se generen brechas de comunicación y aprendizaje, que terminen por afectar la calidad de la educación y la competitividad de los estudiantes bajo estándares globales.

  • En la vida cotidiana

Estar conectado ya es una necesidad. Desde transacciones bancarias hasta muchas de las interacciones con los servicios de las ciudades inteligentes suceden en línea; pero resulta que ya no basta con estar conectado sino con sacarle provecho a las múltiples oportunidades que se abren con Internet, por ello es necesario impulsar la apropiación digital en todos los sectores y conectar de maneras más eficientes a las personas con los procesos en línea.