“Tengo clases de aproximadamente 32 estudiantes por clase. Esa es la media. Cada uno de mis estudiantes es único, con diferentes necesidades, objetivos, planes, habilidades y equipaje. Mucho equipaje. Tengo que manejar mucho, a veces abiertamente, a veces sutilmente.
(…) Cuando estoy en el trabajo, estoy en el trabajo. Cuando estoy en casa, todavía estoy en el trabajo la mayor parte del tiempo. Estoy preparando cosas para la escuela, calificaciones, etc. Si no fuera por el hecho de que mi esposa es una maestra con el mismo trabajo, mi matrimonio probablemente estaría dañado”

El anterior es el relato del docente Daniel Kaplan, quien, a pesar de amar su trabajo, relata situaciones de estrés docente que puede vivir en un solo día de trabajo y cómo últimamente se queja más de lo normal por ello.

En 2015, una encuesta realizada a más de 30.000 profesores estadounidenses, evidenció los altos niveles de estrés que enfrentan los maestros diariamente. Los resultados revelaron que el entusiasmo de estos maestros por su profesión disminuyó con el paso de 2 o 3 años y que 7 de cada 10 manifiestan que su trabajo es estresante o se sienten agotados física y mentalmente al final de la jornada laboral (8 de cada 10).

Otro informe, incluso más antiguo, reveló desde 2012 que la docencia, era la profesión que más estrés tenía a diario, comparada con todas las demás profesiones encuestadas:

Estrés docente - ICDL

 

¿Cuáles pueden ser las causas de este estrés docente?

Algunas de ellas, reseñadas en las investigaciones, son:

  • Falta de autonomía: Cuando las personas tienen autonomía en sus trabajos, aumenta la satisfacción laboral, pero en el caso de los docentes, más del 50% afirman que su trabajo les impide tomar muchas de sus decisiones por cuenta propia. 
  • Exigencia social: Según Randi Weingarten, presidente del segundo sindicato más grande de profesores en EEUU, “»Pedimos a los maestros que sean una combinación de Albert Einstein, Madre Teresa, Martin Luther King Jr… Les pedimos que sean mamá y papá e impartan un amor duro, pero también que sean un hombro para apoyarse. Y cuando no hacen estas cosas, los culpamos por no ser los salvadores del mundo. ¿Cuál es el efecto? El efecto ha sido que los profesores están increíblemente estresados ​​» 
  • Carga laboral: Los docentes manifestaron que su trabajo requiere más tiempo y dedicación que la contemplada en los horarios de una jornada laboral común. Tres de 4 profesores pasan, al menos, dos horas en el trabajo, antes o después de la jornada escolar. La mayoría mencionó que el típico día de trabajo no les dejaba tiempo para dedicarse a pasatiempos o actividades de ocio.

 

Aún con este panorama, más de la mitad de los docentes (60%) aseguraban no querer renunciar a su trabajo.

 


Como docente, ¿Has sentido este agotamiento y estrés? ¿Cuáles crees, en tu caso, qué son las causas? ¿Cómo lo manejas? Puedes compartirnos tu historia o experiencias a mercadeo@icdlcolombia.org y en una próxima edición hablaremos de estrategias para combatir el estrés en el ejercicio docente.